Gafas de pasta vs gafas de metal

Sabemos que tu criterio a la hora de elegir la montura de tus próximas gafas se ordena de esta forma:

  1. La moda en ese momento.
  2. Qué te favorece más.
  3. Comodidad.

Pero cuando leas lo que tenemos que contarte eso cambiará. Hay otros factores que deberías valorar y tener en cuenta.Y es que, de entrada, existen grandes diferencias entre una montura de pasta y una metálica. Vayamos al grano.

⚠ ¡Atención alérgicos! ⚠

Generalmente, las gafas de pasta están hechas de acetato de celulosa, un material natural y muy respetuoso. Por lo tanto, para esas pieles sensibles, una montura de pasta resulta perfecta, ya que es totalmente analérgica. A diferencia de las monturas metálicas que pueden estar fabricadas con diferentes tipos de metal o aleaciones que pueden producir diversas alergias.

Como siempre, existe una excepción que confirma la regla. Si  lo tuyo son las gafas de ver metálicas, asegúrate que sean de titanio, que es un metal hipoalergénico. Y además tiene una gran ligereza, por lo que  te resultarán muy cómodas.

Así que ya sabes, para pieles sensibles y con un ahorro económico significativo respecto las de titanio, nuestra recomendación son las gafas de pasta.  

Si hablamos de ajuste…

Las gafas de pasta son las más adaptables, pueden modelarse con calor para un total ajuste a la cara de su portador. Deben ser de calidad, ¡no cualquier pasta sirve! Una gafa de pasta tiene que tener un puente correcto para tu nariz, ya que de lo contrario resultará muy incómoda. Si el apoyo es correcto tendrás unas gafas súper cómodas, el peso de la montura se repartirá bien y no te dejará esas odiosas marcas.

Las gafas de metal tienen unas plaquetas que sirven de apoyo. Estas permiten que ajustes el puente de la gafa a tu nariz, ya sea ancha o estrecha. Aunque no suele ser tan cómoda como la montura de pasta por su apoyo menor: el punto de apoyo se reparte sólo entre dos pequeñas partes.

Cuestión de cristales

Si necesitas unas gafas de graduación muy alta, seguramente usas gafas de pasta. estas permiten cristales con mayor graduación, ya que el aro suele ser más ancho. Las monturas de metal acostumbran a ser más finas, aunque en cuestión de diseño no hay normas, ¿no?

¿Eres caluroso?

Si eres de los que pasan mucho calor y acaban sudando, no te aconsejamos las monturas de pasta. Al estar más en contacto con la piel no permite una buena transpiración, produciendo incomodidad. Hasta puede que se te empañen los cristales y de momento aún no tenemos gafas con climatizador y limpiaparabrisas. Así que en este caso, mejor optar con unas de metal.

¿El orden de tus criterios a la hora de elegir montura ha cambiado? Estás a un paso menos de encontrar tus gafas perfectas… Más bien, tus CARMELAS perfectas. Si te decides por gafas de pasta, tienes una gran variedad de gafas de Sol y gafas graduadas de gran calidad en nuestra web.